miércoles, julio 13, 2011

No, Monterrey no es lo que era hace unos cuantos años... cada día nos sorprendemos más con la violencia que ataca. El Sabino Gordo fue cortado de tajo: 20 asesinatos en unos cuantos minutos. No es sólo nostalgia de los viejos tiempos, es la impotencia de ver que se desangra día con día. Qué rabia, qué vergüenza de poco poder hacer por la ciudad. Los demonios empoderados por un puesto público o por AK47 se burlan de nuestra frágil humanidad: con su miseria nos cercenan a su antojo.

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