Magnífica
de alados pensamientos
en el caos de tus rebeliones
te regocijas e inventas pretextos
para no caer
y hacer tu vida un poco más sencilla.
Te presentas sonriente
ante la diosa que crees conocer
con arrojo y soltura
le disparas tres frases
atrevimiento
que justo llegó a su pecho
en el desconcierto
encuentras una de sus miradas
y en delante sus deíficos pensamientos.