lunes, agosto 10, 2009

cotidiana

Cómo explicar esa emoción tan parecida a la tristeza pero no tanto al grado de querer morir ni tan poca que ni siquiera se piense en ello. Reitero que las ilusiones como los vasos terminan siempre por quebrarse (a menos que sean de plástico, y esos no valen tanto la pena). Esta tristeza combinada con los cólicos que no me dejan en paz me tienen como cedada. Mañana me voy a Monterrey por dos semanas. La boda de Carlos y mi cumpleaños, magnos eventos, reclaman mi presencia. Descansar de este ambiente me vendrá bien. Ver y reconfortarme en la gente que me quiere. Recargar energías para continuar la vida de estudiante.
Bueno quiero decir que saqué MB en el trimestre o sea que me fue muy bien... :) una alegría al menos me da esta ciudad.
Amigos/as necesito un abrazo.