martes, septiembre 13, 2005

Las libres

A esas mujeres azules les sangran los talones
con indiferente apariencia cargan sueños de mar
gotean la esperanza y les cosquillea el ombligo
de poder ser madre o querer ser hija.

La huida en el semblante
y un destierro que termina
cuando ellas se observan
en su retrato tardío.

Pisando la misma tierra
bajo cielos distintos se protegen
y se nombran gaviotas
o tal vez golondrinas.

Ellas,
azules transitan y transigen
aunque les sangren los talones.

io

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué bonitoooo, me gustó mucho, mucho.
Beso. La maga