miércoles, septiembre 14, 2005

AMADA mujer colibrí
voladora de rubios cabellos
jazmines te alimentan.

Tus ojos estallan con la meridiana luz
deseo incontenible de chupar la alegría.

io

1 comentario:

yadivia dijo...

Pues para mí efectivamente la ingenuidad es algo un tanto indeseable; pero, por otra parte, los hombres manipulamos, en mayor o menor medida, para obtener lo que queremos de una manera, que si lo hiciéramos de otra manera, es decir, siendo "completamente" sinceros no obtendríamos, so pena de parecer excesivamente cínicos, o inmaduros o groseros, o todo junto... Así como gran parte de las mujeres se dan cuenta lo que "buscan los hombres", así también los hombres nos damos cuenta lo que "quieren" (oír) las mujeres... y son muchas mentiras que luego las mujeres se creen. Creo que si de entrada dijéramos nuestros sueños, temores y esperanzas, la otra persona saldría huyendo. Creo que la solución tiene que ver con la amistad inicial, sin el compromiso, sin el temor...