El quiebre
Dile a mamá ella protege.
Sólo era un juego sentía bonito,
buscaba toda oportunidad.
No lo digas, que nadie se entere.
De pronto sospechas, la pesada culpa
y una mirada de asombro.
Tu padre lo arregla.
Entonces,
me volví más pequeña y frágil
propensa a quebrarme.
io
1 comentario:
Saludos. Besos. Miguel A. Fartúa Lamm.
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