jueves, agosto 11, 2005

El quiebre



Dile a mamá ella protege.

Sólo era un juego sentía bonito,
buscaba toda oportunidad.

No lo digas, que nadie se entere.

De pronto sospechas, la pesada culpa
y una mirada de asombro.

Tu padre lo arregla.

Entonces,
me volví más pequeña y frágil
propensa a quebrarme.

io

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos. Besos. Miguel A. Fartúa Lamm.