domingo, julio 10, 2005

Luna de árbol viejo



Ella enseña una luna de finas caricias.
Él muestra un árbol grande,
el más viejo de la calle.

Son la posibilidad
de acabar con la sequía.

Sus besos son de madrugada
ebrios de ausencia.
Siempre ocultos de ojos pesados.

No saben si el amor
se asomará a sus cuerpos.

Pero cuánto lo desean.

io

1 comentario:

Anónimo dijo...

nena, te dejo de leer unos días y el resultado es pura sorpresa.
qué bien, estás como tierra recién abonada (y bueno, eso de estar 3 dìas en el campo tenìa que influenciarme)
un abrazo.
lamaga