lunes, junio 01, 2009

cotidiana

Estoy tan cansada y esto apenas empieza. Ayer estuve practicando matemáticas, cosas de álgebra básica y luego de unas horas me dolía el cuerpo como si hubiera subido al Popocatepetl. Increíble como el esfuerzo mental te puede agotar tanto. El jueves tengo el primer examen y necesito estudiar mucho. Eso pasa porque en mis años de educación básica me trague la idea de que las matemáticas no servían mucho en la vida y que a toda costa había que evitarlas... he ahí mi gran error, ahora las necesito, tal vez siempre las necesité...

Entre tanto en mis ratos de ocio que ahora no son tantos he aprovechado para escribir, volver a la poesía. Y no es que sea un hobbie, sino que con tantas actividades la cabeza no da para tanto. Me vino la "inspiración" desde vacaciones y tengo dos proyectos por terminar. Y he avanzado en los dos, pero no logro terminar ninguno. Una cuestión que extraño mucho es que en Monterrey tenía un grupo de amigos/as poetas a los cuales podía confiar mi trabajo y sus observaciones, ahora en ese aspecto estoy sola, aunque haya una sobre oferta de poetas y talleres. También extraño a mis amigos/as, acá estoy haciendo nuevas amistades, pero no es lo mismo. El avance es lento, una se va dejando conocer de a poco, no es igual cuando cuentas algo y no tienes que poner ningún antecedente porque ya te conocen bien.

A veces pienso que las amistades se cultivan y me da miedo que las cosas cambien con la distancia. Me siento algo sola.

Bueno, ya contaré qué pasó con mi examen con mis proyectos de poesía.

2 comentarios:

Tato Berres dijo...

Pero empezar de cero es emocionante también, aunque cueste trabajo, aunque haya descalabros.
Muchos besos de buena suerte!

YA dijo...

Muchas gracias!!! pues sí, al menos ya aprendí algo de matemáticas. Y aprender siempre es algo emocionante.
besos
Y