viernes, octubre 31, 2008

Sin tregua


Tanta felicidad cansa, sí. En este momento no puedo ser más feliz: estoy haciendo lo que quiero y por más contratiempos domésticos y dificultades académicas que haya no puedo dejar de estar contenta; sin embargo hay un cansancio en el cuerpo que se refleja en la cara, unas ojeras azúl infinito y unas ganas de perder el tiempo. No hay tregua, tengo que pagar mi "derecho de piso" dice Edu Villarreal: todos los que llegamos a estudiar un posgrado acá, lo pagamos: leer y estudiar más de lo que se requiere para estar más o menos al mismo nivel. No he podido leer mucho más que el promedio porque la exigencia es bastante, no hay fines de semanas libres, al menos no los ha habido. Tengo esperanza en que organizándome bien tendré un poco de tiempo para el ocio, aunque cada día que pasa la pierdo un poquito más. Por otro lado no puedo pedir más a mis 33 años: un libro y una beca para estudiar una maestría.


Aprovecho para agradecer a todos/as que fueron a la presentación de Menguante, por la compañía y el cariño de siempre.


Algunas fotos de mi reciente viaje a Monterrey a la presentación.









1 comentario:

Victor Castillo dijo...

Hola:

Tienes razón a lo mejor con un poco de orden pudieramos aspirar a tener algo de tiempo libre, jajaja.

pero ni modo, hay que aprender al calor de la revolución.

Por cierto ya empecé a leer el libro y está excelente very hot, very wet; me está gustando.

Saludos.