viernes, marzo 14, 2008

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Resignarme a cantar en el convento, ofrecerme en sacrificio al perpetuo amor que acompaña a los frágiles corazones. Y sin embargo brindarme al vicio que regocija a la carne y extasía hasta la decencia. Sin tregua. No me preguntes si estaré acompañada, hay sinos tan brutales que sólo se pueden cargar en solitario.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡ Aquí cambiaste todo tu ritmo!!! Te quedó muy bien. Quizá una coma luego de Y sin embargo, pero suena muy chido, medio como que se atora en extasía-hasta. Me da gusto que pruebes otras formas, quizá tus mismas imágenes, pero ahora puestas distinto. Yo opino que pinta muy bien esto. Felicitaciones.

G.O

Anónimo dijo...

Ah, y la foto también te quedó muy bien. Rojo.