Me compartió un amigo hace días acerca de un código masculino: no tener una relación sexual con la ex de un amigo o conocido. No importaba si hubieran pasado muchos, muchos años de la relación en cuestión. Es como si una mujer fuera una cosa que una vez tocada, queda prohibida para los cercanos al susodicho… Si los hombres cumplieran dicho código, nuestro círculo de prospectos se reduciría muchísimo.
Imagino que una chica le hiciera ojitos a un muchacho y éste le dijera: ¡No! Alto, Stop, ni un paso más… tú anduviste con el amigo de un amigo del primo de un amigo mío… jajajajaja
Entonces le pregunté a mi amigo que porqué lo hacía, acostarse con la ex de un amigo suyo, me respondió que más bien si se hacía, pero que jamás se debe decir o aceptar.
Ahhh con razón… ya decía yo que la mayoría de los hombres que conozco habían violado ese código al menos una vez.
La chica perpleja pone cara de what? Y el muchacho corrige: bueno, sólo no se lo digamos…
Parece que un muchacho puede ponerse como energúmeno si llega a enterarse que hay la posibilidad de algo, entre alguien que “fue suya” y un amigo cercano a él, no importa que hayan pasado 10 años de su relación y el muchacho ya estuviera a punto de casarse. Entonces recuerda que hay un código y se pelea a muerte con el “rival”. Cuando la verdad es que seguramente él ha roto el código muchas veces. Pero nunca lo dijo… gran diferencia no?
El joven ofendido le dice al otro, te acostaste con fulana… el muchacho amigo le contesta: No, como crees sólo nos tomamos un café… y porque ella me insistió mucho…
El ofendido no le cree, y/o le deja de hablar, lo quema con los cuates y le rompe la madre…
Pero qué creen… pasa el tiempo y luego pueden ser tan amigos como siempre… ay! compadre ninguna pinche vieja nos va a separar… salud!
Es bastante interesante cómo se instauran y aceptan dichos códigos basados en la propiedad. ¿Por qué no podemos ser más libres y comprender que las personas somos entes independientes que sólo nos debemos a nosotros/as mismas? Y Si lo fuéramos ¿seríamos más felices?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario