miércoles, julio 18, 2007

Hay noches en que la cama me queda grande. Hay días en que la vida me queda chica. Mi habitación tiene la justa medida de una constelación y ella es del tamaño de un suspiro. Hoy deseo sentarme a leer en el sillón de la esquina y verte recostado en esta cama.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que tu mirada me haga removerme y el personal se escuche.
maf

Anónimo dijo...

Como la última vez.
yap