A propósito del día internacional de las mujeres les comparto un artículo que escribí para VIOLETA la revista del Instituo Estatal de las Mujeres. Felicidades y tenemos que seguir construyendonos día a día. Besos y abrazos a todas las poderosas mujeres que me rodean.
El dilema de ser Eva o Lilith o ser una misma
En esta pequeña reflexión que me pidieron hacer sobre la mujer real frente a los mitos sociales, empezaré diciendo que nosotras las mujeres de poco más o menos treinta años, nacimos en un tiempo de revoluciones ideológicas y efervescencia política, y que aunque nuestros padres hayan sido protagonistas o no de esos cambios, los vivieron y se adaptaron. Entonces a nosotras nos tocó estudiar con un poco menos barreras que las que tuvieron que pasar nuestras madres. Supongo que las niñas de ahora sufrirán menos discriminaciones que nosotras y así sucesivamente. Por supuesto que existen mujeres que aún en este siglo no tienen una educación formal por cuestiones de pobreza y exclusión.
Nosotras somos una generación de transición, aunque la mayoría de las mujeres treintañeras están ahora casadas y con hijos, habemos algunas solteras y sin ganas de tener hijos y esto cada vez más aceptado. También es cierto que algunas están solteras no porque así lo hayan decidido como proyecto de vida, sino que en aras de tener una carrera profesional a plenitud el tiempo pasa y la posibilidad de encontrar una pareja que comprenda que una mujer necesita compañía amorosa y comprometida, no sólo la protección de un varón, es muy difícil. Y no se trata de menospreciar a quienes han decido embarcarse en un matrimonio, haber tenido hijos y cumplir con la convención social, ya que lo más importante desde mi punto de vista en el desarrollo de las personas es la búsqueda de la felicidad, con fundamento en la autorreflexión que te lleva a una conciencia de ti misma como persona.
Tomar conciencia de cómo se vive y construir la forma que mejor se acomoda a nuestra forma de pensar, es una tarea bastante complicada, es un proceso que puede empezar en alguna etapa de la vida donde haya un quiebre con el estado de cosas, en mi caso empezó en la infancia al descubrir la discriminación de género que se hacía en la familia, por supuesto que ahí sólo podía haber reclamos y reflexiones acerca de las razones que la provocaban, fue años más tarde, tal vez muchos años, que conocí el feminismo y el psicoanálisis que pude aclarar dudas al respecto y construir sin culpa una forma de vida distinta de la que se me proyectaba en la familia.
De Eva
Según la educación formal e informal que recibimos las mujeres aprendemos a ser para los otros y no para nosotras, nos inculcan la maternidad y la maternalidad, que según Dasha psicoanalista del grupo feminista Las Reynas, no es lo mismo ya que la primera hace referencia a la función procreativa y la segunda al cuidado y servicio de los demás[1]. En referencia la sexualidad también se nos educa para dar placer al otro y para reproducirnos. Somos las evas que dicta la tradición judeocristiana.
Eva como todos sabemos fue expulsada junto con Adán claro, por haber comido del fruto prohibido y se le condenó a parir con dolor, desde entonces está el reclamo y la fijación de que debemos ser obedientes y no contradecir las leyes escritas o no que pudieran alejarnos de una vida tal vez cómoda pero siempre subordinada a un sistema patriarcal.
Éste es uno de los principales mitos sociales y que poco a poco se van diluyendo ya que hay evas que se cansan, piensan y actúan de forma distinta.
De Lilith
Hay otro mito menos conocido y sobretodo oculto: la vida de Lilith, la primera mujer creada del soplo divino autoexiliada por no querer someterse al solo deseo de Adán. Desde entonces cuentan que anda por ahí vagando y copulando con todo tipo de ángeles caídos haciendo lo que su voluntad le dicta. Por supuesto que esta mujer no es el ideal que se nos quiere imponer, y al ser adoptado por alguna el rechazo es inmediato.
Lilith desde mi perspectiva es la mujer que no está de acuerdo con algo y reclama, desobedece y decide explorar su sexualidad, su mundo interior, recorrer y conocer el mundo que le rodea. Ese podría ser el ideal de muchas de nosotras, sin embargo no estoy de acuerdo con hacer la voluntad propia autoexcluyéndose del mundo y la sociedad.
Hay un verso de un poema de Vicky Nizri que dice: “la desobediencia es el único camino del conocimiento”[2], la voz es de Lilith y no encuentro mejor frase para expresar que tenemos que cuestionar esa formación que nos hace seres dependientes.
El feminismo es mi respuesta
En la historia del feminismo de casi 300 años, se han visualizado varias luchas y se les ha enfrentado, algunas veces salieron victoriosas otras no tanto o a medias. Todo empieza cuestionando injusticias, el reclamo de derechos, Olimpia pedía que las mujeres pudieran subir a la tribuna así como subían al cadalso, como saben fue guillotinada y jamás subió a la tribuna aunque lo debió haber intentado muchas veces. Las sufragistas, las abolicionistas, las que se rebelaron a la mística femenina: las feministas liberales, las radicales, las de la diferencia: las que defienden los derechos sexuales enunciando que lo público es privado. Ahora hay tantos feminismos como colores del pantone, lo que a mi juicio está bien ya que hay una línea que conduce y es estar en contra de la discriminación, de la injusticia hacia las mujeres como género.
El feminismo es una corriente ideológica y de acción que promueve la libertad en los seres humanos, la no discriminación, y la construcción de formas de vida, esto no es sólo para las mujeres sino también para los hombres, ya que no puede haber cambios en las relaciones si no se hace de manera conjunta. Sin embargo le toca a cada quién cuestionar su lugar en el mundo y hacer lo propio para modificarlo en caso de no estar de acuerdo.
Desde mi experiencia personal puedo decir que el feminismo me ha nutrido y me ha dado otra perspectiva, son mis lentes violetas con los que veo el mundo. Por supuesto que las feministas no somos perfectas, a veces nos encontramos con muchas contradicciones y estamos concientes de ello, por eso estamos en revisión constante y es bueno ya que podemos actuar para resolverlas en la medida de lo posible, en el momento de tomar conciencia de ellas y seguro saldrán más como un cuento de nunca acabar. Pero de eso se trata tomar los hilos de la vida y conducirla por un rumbo de libertad.
Es así que mi sueño no es tener una boda tradicional, sí una pareja que se comprometa conmigo, compañía amorosa en la construcción de una vida equitativa. Seguir trabajando en el ejercicio de la poesía, la forma en que he podido expresar mi mundo interior. En el desarrollo profesional continuar ejerciendo mi carrera, soy socióloga, y que ello me de para vivir de manera digna e independiente. Luchar por mantener vivo un proyecto sin apoyos institucionales: LA MANZANZA publicación feminista.
No propongo mi vida como ideal para todas en lo absoluto, y se que hay mujeres muy valiosas con vidas excepcionales, hablo de cuestionar, construir y a pesar de las dificultades ser feliz.
[1] Hierro, Graciela. De la domesticación a la educación de las mexicanas. Ed.Torres y Asociados. México, D. F., cuarta edición 1998.
[2] Nizri, Vicky. Lilith, la otra carta de Dios, Ed. Porrúa, México, D. F., 2002.
7 comentarios:
Muy bueno Yola, la imagen de los lentes violetas está linda : )
Un abrazo.
comparto contigo: en mi caso, la educación siempre fue de trato diferente entre hombre y mujer, siempre me cuestioné tal cosa, y gracias a ese cuestionamiento soy quien soy ahora, no busco, al igual que tú, una boda tradicional, sí una pareja que se comprometa y la construccion de una vida equitativa. Para mi madre, soy... una rebelde.
Soy profesionista, vivo de mi trabajo, soy feliz con lo que he logrado, y sobre todo por quien soy.
Es un placer leer tu espacio.
FELICIDADES!
Fina.
Pao y Fina: Muchas gracias por sus comentarios. A vivir la vida como podamos, Valquirias.
besos y abrazos
Yola:
Con muchas cosas coincido y otras no tanto, pero que se le va hacer, esa es la sal.
No es creo, por ejemplo, que sea correcto plantear el tema del feminismo y el machismo como lucha, más bien se trataría de conseguir entendimiento y colaboración.
Más sin embargo reconozco el atraso que debido al sistema patriarcal de nuestra educación se ha generado a través de los tiempos así también la urgente necesidad de revertir esta forma de vida.
Por útlimo y disculpándome de antemano por esta súbita intervención, también pienso que el "feminismo" y el "machismo" son como navegar en los extremos de una balsa donde es muy fácil "caer" en el error.
Coincido cuando dices " a pesar de las dificultades ser feliz".
Tu hermano
Overlín.
Hiram
Feminismo y Machismo no son palabras antónimas puesto que no son de la misma especie, el feminismo es un movimiento político, social, ideológico, humanista y en cambio el machismo son un conjunto de actitudes producto de una estructura patriarcal. En el feminismo están involucradas mujeres y hombres, en el machismo también obviamente.
Entonces la cuestión es que el machismo se acabe porque no nos deja crecer como seres humanos libres, que es uno de los principales objetivos del feminismo.
La verdad no entiendo por qué tanto miedo al termino feminismo... porque no creo que estés de acuerdo en que a las mujeres se nos trate como objetos o que a ustedes los hombres se les restrinja cuando quieren externar algun sentimiento... entre otras muchas cosas..
te mando un abrazo,
Yols
Encontre tu blog buscando poesía de Vicky Nizri relacionada con Lilith, coincido con que el feminismo es un extremo del activismo femenino, pero estoy de acuerdo con remar hacia lugares que definan a la mujer en todo su valor y esplendor. En lo personal me encanta serlo. Te invito a mi blog. Hay un libro que seguro te llamará la atención Ericka Bornay, Las hijas de Lilith de Editorial Ensayos Arte Cátedra.
Gracias intiresnuyu iformatsiyu
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