lunes, octubre 09, 2006

Desprendimiento

Cómo duele desprenderse de las cosas, me cambio de casa y apenas caigo en la cuenta de lo feliz que he sido en ese lugar. Me doy cuenta que estoy somatizando (que raro, no) he estado varios días en cama, con dolores tremendos, como duele desprenderse… Había formado otra familia con Ximena y Rodolfo, ahora ellos forman la suya, y yo tendré que hacer otra, así es la vida. Las relaciones están, siempre y cuando se procuren, se les de mantenimiento por así decirlo. Los hilos no se rompen, sólo se suelta un poco para que haya espacio de movimiento. Sin embargo quiero hablar del espacio, esa habitación color pajiza que llenó de aire mis pulmones, mi refugio por un año, mi continente. Tantos días alegres o de inmensas decepciones. Esas paredes saben tanto de mí, no se diga la alfombra o esas ventanas con aroma a nogal y trinos por la mañana. Como olvidar el paisaje una tarde de otoño, lluviosa de hojas. Me recuerdo: acostada, escribiendo, leyendo, fumando, viendo películas, cosiendo un vestido, tejiendo una bufanda, y sobretodo soñando. Sólo algunas de las personas más queridas supieron de ese cuarto, algunas no lo merecían pero eso ahora ya no importa. Este escrito es una pequeña forma de sacar lo que llevo dentro, permítanme.

El fin de semana empecé a empacar, claro aún no termino, increíble de pronto tengo demasiadas cosas. Tal vez sea una oportunidad de ordenar mi vida, viviré más cerca del trabajo. Por lo pronto sola, ya veré si encuentro compañía: soy una mujer interesante, respetuosa de la vida del otro/a, honesta, medio ordenada, no ruidosa… quién se apunta? La casa es bonita y la persona que me la renta es una amiga. Será una nueva etapa, mejor espero.

6 comentarios:

vivir o creerlo dijo...

Hola Yola querida.
Algunas separaciones duelen, otras sanan y otras más las dos cosas, me parece. Porque ¿quién no tiene apegos? aún al escenario temporal y espacial.
Donde quiera que circules ERES y quienes te bienqueremos seguimos. Sea feliz cómplice y resguardo ese nuevo sitio, tanto o más que esa habitación que bella y nostálgicamente describes.

Un abrazo para ti.

Anónimo dijo...

Yo me apunto, dime cuáles son tus principales requisitos (costo a pagar, edad, sexo, preferencias, etc.) a ver si nos entendemos

A.G.B

Anónimo dijo...

Hola, Yolanda.
Siempre quise escribirte y nunca se me hizo. leo tu sitio de hace tiempo y me gusta por eso soy lectora frecuente.

Sé del sentimento que te embarga ahora que cambias de casa, yo pasé por lo mismo hace un tiempo, me duele recordar lo se quedó atrás, pero siempre que me embarga la tristeza pienso que por algo pasan las cosas y que el cambio que se presenta es para mejorar, de esta manera me mantengo positiva a lo que este por venir.

Ánimo!

Fina.

MaGa dijo...

Nueva etapa! No es fácil cambiarse, mudarse, pero seguro te esperan un montón de vivencias. Fuerza che! Por lo visto vas a ser chica-tec...jejeje.
Ando maso, en cuanto me recupere un poco me pongo al día. Beso!

YA dijo...

Adriana querida, gracias por tus palabras y ánimos. Está siendo difícil pero se que lo que viene será igual de maravilloso. Esa era una de esas problemáticas que mencianaba antes, gracias por tu apoyo siempre.

Fina, que bueno que te animaste a escribir, gracias por ser asidua lectora y por compartir conmigo tu experiencia al parecer similar. Hay que ver para adelante, me queda recordar con cariño lo que ya fue.

AGB, mi correo es yosoymia@yahoo.com.mx

Maga, gracias por el comentario, como que maso... te escribo pronto o te echo una llamada.

Abrazoss y besos a todas!

Ana dijo...

A mi me cuesta mucho cuando me mudo, me quedo tiempo sintiendo que la nueva casa no es "mi lugar", necesitando la sensación de refugio que da la casa cuando uno llega a ella, pero que solo la logro con el tiempo. Suerte!