jueves, junio 16, 2005

Calle deseo

El insoportable junio de la despedida, lo que se dice sin palabras y ellas que no dicen nada: desencuentros. ¿Y el amor? se pregunta la mujer que ansía ser amada, mientras camina presurosa por la nocturna y transitada calle del deseo, de la melancolía. Es la última vez, no se permite continuar en la ambigüedad. Pasión efímera y en el bolso siempre agazapada la tristeza. Sin dar lo que necesita. La insatisfacción compartida.
Sonríe recordando la última noche, una cena: sexo, mucho sexo, y de vez en cuando un te quiero. Se detiene, piensa que un día volverá a intentarlo, sino él será otro. Abre la puerta. La música llena de colores alegres la reciben. Saluda. Con rapidez sube a la pista. Lentamente se quita el vestido. Comienza a bailar.

io

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