lunes, enero 03, 2005

De nuevo en el blanco

Lágrimas, y más lágrimas. Creo que en el fondo quería llorar, hace días que siento una ligera, ligera tristeza y encontré la manera más fácil de hacerlo, leí un blog. Autoflagelación. Odio, dolor, desamparo, rabia e impotencia. Soledad. Qué más señorita ¿necesita algo más?
Que pronto se queda mi optimismo de año nuevo olvidado en mi viejo morral. Todo lo arruiné, tuve un excelente domingo, amigo/as en casa viendo películas, platicando, jugando dominó, entre grandes sonrisas. Ahora lloro. Estoy cansada. No más...

Un viejo poema,
Io

Virus

Corre por mi sangre,
virus de tristeza.
Descarnado pecho.
Salen por mis ojos
ríos,
mares.


Io

(junio de 2004)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Envidio a quienes pueden llorar. Llorar es saludable, aun y cuando no se sepa el porqué. ¿Por qué se llora de la Muertas de Juárez y no por un padre muerto? Pero provocar el llanto, causar dolor, dolor en el alma, eso sí que provoca culpa y dolor cuando se toma más conciencia de ello. Mejor poner distancia para no caer en más contradicciones. Todos necesitamos de un café, una plática con alguien de confianza, pero no a costa de remover (por fortuna Ego en el cajón). Culpa, dolor, arrepentimiento, tres apellidos para el Fulano de Tal. También agradecimiento. Y reconocimiento nuevo. Deseos: que la Eva renuncie al autodaño, que el autor también, y la sana distancia. Caray, una poca de bondad y menos egoísmo del Tal por Cual, o que se vaya por un tubo, eso se merece, así, mire.