Terminé mi poemario. Lo han leído algunas personas que me importan. Tres ya me hicieron sus aportaciones, me faltan dos. De esas tres, una me dijo de plano que le parecía aburrido, interiorista y abusivo en algunas cuestiones, nada que se pueda corregir, es decir nada técnico, puro gusto. Otra me habló de una catarsis y que puede ser parte de otro trabajo más completo o desarrollado. Al principio me puse algo triste, un poco desanimada. Pero luego al hablarlo con personas cercanas y sobre todo amorosas e inteligentes me siento mucho mejor. Pensé en la catarsis y busqué sus definiciones en el diccionario, me gustaron, he aquí algunas:
1. f. Entre los antiguos griegos, purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza.
2. f. Efecto que causa la tragedia en el espectador al suscitar y purificar la compasión, el temor u horror y otras emociones.
3. . f. Purificación, liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda.
4. . f. Eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o el equilibrio nervioso.
5. f. Biol. Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo.
Me encantó la número tres, considero que tal vez tengan razón y mi catarsis le pueda parece a algunas personas aburrida y a otras interesante. Reflexioné acerca de lo relativamente poco que tengo escribiendo poesía y de lo mucho que he avanzado en este camino. Y si mi obra está condenada a ser interiorista y catártica, qué podría pasar? 1) Que no llegue a publicar nunca (pero son tan pocas las oportunidades de publicar que existen en el país y la mayoría de esas posibilidades están condicionadas a cosas extra-literarias que entonces da igual) y 2) ser feliz escribiendo y expulsando demonios.
Pero nada está escrito, éste es un camino creativo.