viernes, julio 22, 2011

He llegado
el ocaso entra por la ventana
y una cama me llama a sus brazos.

Tarde para que los sueños se concreten
temprano para que las almas se enamoren.

La cama quiere que la abrace
y yo no aguanto las ganas
de desvestir este hastío
con la esperanza de abrir los ojos
y encontrar unas palabras lejanas
pero no distantes.

0 comentarios: