Ayer recibí una medalla al mérito universitario de la UAMX, es el máximo reconocimiento que recibe el alumnado por haber obtenido las mejores calificaciones de su grupo de egreso, en mi caso de la maestría en políticas públicas.
Me cae bien este diploma justo porque en estos tiempos a los compañeros le está dando por tener hijos. Y de pronto, una piensa, eso no es para mí por el momento. Y luego, volteas a ver el reloj biológico, tic-tac, tic-tac, y surgen las dudas. Empiezas a ver qué tienes en la vida: familia, amigos/as, libros publicados,y logros profesionales y académicos. No está mal desde mi punto de vista.
Algunos tiene un hijo, otras tenemos una medalla.
Ahora, para reforzar la idea de lo que tengo, empezaré un album fotográfico de mi medalla y yo (es una idea de Aída, que agradezco mucho): "aquí, mi medalla vestida de calabacita", "Acá estamos de picnic en los viveros", "mi medalla y yo cenando en navidad".
Y no se sorprendan si les llega una tarjeta de navidad con nuestros mejores deseos de prosperidad de mi medalla y yo.
Aquí, mi medalla y yo en la merienda.